1. Querer ganar el punto demasiado rápido
Muchos jugadores intentan definir en la primera bola. El pádel es paciencia: primero construí el punto, después definí.
2. Jugar siempre fuerte
Más potencia no significa mejor pádel. El control, la colocación y el ritmo valen mucho más que pegarle duro.
3. No usar las paredes
Las paredes son parte del juego. Evitarlas es como jugar tenis en una cancha cerrada.
4. Mala posición en la cancha
Muchos jugadores se quedan atrás o se pegan demasiado a la red. El pádel es movimiento y posicionamiento constante.
5. No comunicarse con tu compañero
El pádel se juega en pareja. Hablar, avisar y coordinar hace una enorme diferencia.
💡 Bonus tip:
El pádel no lo gana el que hace el mejor punto… lo gana el que comete menos errores.